Inti Raymi, muestra de fe y majestuosidad
Hace más de 5 siglos, en el tiempo de la conquista, los españoles quisieron e intentaron erradicar la fe y las creencias indígenas e imponer el catolicismo en los cusqueños, pero actualmente, aún se puede ver que el pueblo continúa pidiendo y agradeciendo a sus “apus” o dioses de los andes como los nevados, el rayo, la luna y otros; con pagos u ofrendas. Muestra de ello es la escenificación de la imponente fiesta del Inti Raymi, que se da todos los años en la ciudad del Cusco.
Inti Raymi, nombre quechua que significa “Fiesta del sol”, fue instituida por el inca Pachacutec, la cual en el tiempo del Incanato fue la ceremonia religiosa andina más importante que se daba con el propósito de dar culto y ofrendar al Inti o Dios Sol, ya que era su mayor deidad y creían que a él debían su existencia; además, el Inca y la nobleza eran considerados hijos del sol; por ello en la fiesta se agradecía por el alimento dado durante todo el año y pedían abundancia para el que empezaba.
Esta fiesta se pudo recrear gracias a los escritos de los cronistas, el más importante fue del Inca Garcilazo de la Vega, quien señala que era la celebración más grande de la ciudad en ese tiempo, a la cual asistían los curacas y señores de vasallos con sus mejores galas; todo era preparado días antes y el día central todos esperaban descalzos en el Huacaypata o plaza principal la salida del sol, a quien recibían con los brazos abiertos y dando besos al aire.
Asimismo, en sus escritos, describe como el Inca invocaba al Sol y brindaba con chicha de jora o maíz después de ello junto a sus parientes, la cual era derramada en una tinaja de oro; todos concurrían al Qorikancha y adoraban al sol, donde los curacas entregaban sus ofrendas. Otro hecho importante era el sacrificio al ganado, carne que después era repartida a todos los presentes, los cuales celebraban bebiendo chicha de jora y comiendo panecillos preparados por las vírgenes del sol, durante ese y los días siguientes.
La gran fiesta al Dios sol en su versión contemporánea se realiza desde 1944, en el presente se da en tres escenarios históricos de la ciudad del Cusco: El Qorikancha, templo consagrado al sol que fue mandado a construir por el Inca Pachakutec, la Plaza Mayor del Cusco llamada antiguamente Huacaypata y el complejo arqueológico de Saqsayhuaman.
Actualmente, se aprecia una representación muy similar, en la cual participa el Inca y la coya que son llevados por una comitiva de soldados y mujeres o ajllas, el máximo representante de la nobleza Inca invoca al Sol y después recibe un informe de los cuatro suyos o regiones: Qollasuyu, Kuntisuyu, Antisuyu y Chinchaysuyu. Se recrea el rito de la chicha, el rito del fuego y el rito del pan sagrado o Sankhu, también se observa el sacrificio de la llama y el estallido de exaltación popular conocido como el q’ochurikuy.





