Cusco se encuentra a una altitud de 3,399 metros (11,152 pies) sobre el nivel del mar, mientras que Machu Picchu está ubicado a 2,430 metros de altura. Esta diferencia significativa de altitud puede provocar el temido “soroche” o mal de altura, que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su condición física.
¿Quién Puede Sufrir Mal de Altura?
El soroche no discrimina: puede afectar tanto a personas jóvenes como mayores, atletas y sedentarios por igual. Ciertas condiciones médicas como enfermedades respiratorias o cardiovasculares, así como algunos medicamentos (especialmente sedantes), pueden incrementar el riesgo.
Recomendación importante: Consulte con su médico antes del viaje si tiene condiciones médicas preexistentes.
Consejos Efectivos para Prevenir el Mal de Altura:
Hidratación Intensiva: Beba al menos 2-3 litros de agua diarios, además de otros líquidos como té de coca, infusiones y sopas. La deshidratación agrava significativamente los síntomas del soroche.
Evite Sustancias Nocivas: Elimine completamente el alcohol y tabaco durante sus primeros días en Cusco. Estas sustancias interfieren con la oxigenación y pueden empeorar los síntomas.
Alimentación Estratégica: Consuma comidas pequeñas y frecuentes, ricas en carbohidratos complejos. Evite comidas pesadas que requieran mucha energía para digerir.
Descanso Adecuado: Planifique descansos regulares y evite actividades físicas intensas durante las primeras 24-48 horas de su llegada.
Remedios Locales: El té de coca es un remedio tradicional muy efectivo. También puede considerar pastillas de acetazolamida (Diamox) bajo supervisión médica.
Siguiendo estos consejos, podrá disfrutar plenamente de su experiencia en Cusco y Machu Picchu sin que el mal de altura arruine su aventura peruana.




